Lecciones de la pandemia o Libre albedrío

Cuanto se ha hablado de que lo que hemos vivido con esta pandemia nos dejará diferentes, que habremos aprendido el valor de la salud, del tiempo, de estar y tener al ser querido, de la vida, que seremos más empáticos, y que finalmente, finalmente aprendimos que no controlamos nada.
¿Realmente este año de Pandemia nos dejó esas lecciones? ¿Nos dejó mejores?
Lamentablemente no a todos, aquí como en todo se puso en manifiesto el libre albedrío que tenemos todos.
¿Acaso vimos por primera vez que todos somos lo mismo?
En un momento en que se puso de manifiesto una de las mejores muestras de equidad seguimos tomando cada uno un camino, un aprendizaje o una evasión.
Cada quien decidió que hacer con este tiempo y lo que le dejo en sus vidas.

Cuando la vida te dio la oportunidad de tener tiempo contigo sin nada que te ocupe, para encontrarte, verte , conocerte surgieron los webinars, las reuniones de zoom, el aprovechar el tiempo para aprender algo nuevo, hacer recetas, hacer, hacer hacer.
Nunca antes nos vimos con la oportunidad de no hacer , solo ser . Pero para muchos esto era impensable , casi abrumador, prefiero no verme, no estar conmigo necesito seguir ocupándome.
Cuantos vivimos este periodo con incertidumbres laborales, cambios de cotidianidad, algunos con el temor de la salud, pero bajo un techo seguro, comida en la nevera y necesidades básicas cubiertas, ¿Acaso nos permitimos en el silencio que nos regalo el mundo y que rechazamos ver hacia afuera? ¿ver a los demás? y darnos cuenta que sin importar color, raza, profesión , nivel socioeconómico el ser humano es uno, único, igual que sufre de la misma forma.

¿Cambiamos? Creo que no
Me parece que las enseñanzas que trajo esta pandemia pasaron por encima de la cabeza de muchos y que si, gracias al poder del libre albedrío algunos si supieron aprovecharla y salir victoriosos, vivos pero en su mejor versión.

Algunos logramos mucho.
Nos volvimos mas selectivos para todo, o por lo menos elegimos lo que queda más cómodo, lo que da más paz.
Nos quedamos con esos amigos sinceros, esos que nos hacen bien, que nos ayudan a crecer.
Respiramos con más calma
Nos alejamos de lo que agrede
Abrazamos la sinceridad,
Bailamos entre batallas y éxitos entendiéndolos como parte del camino, no como el camino
Agradecemos el trabajo como el sustento pero conscientes de que son otras cosas las que deben arrebatar nuestros sueños.
¡El amor se transformó , no es para dar en una ocasión especial o cuando tememos perder a alguien es para dar , hoy, mañana , siempre!
Las miradas son sinceras , dicen lo que sienten, no mienten, no hay tiempo para eso.


Se acabaron las peleas tontas, los desencuentros que duelen, lo que importa es disfrutar la buena compañía.
Ya la soledad se disfruta, no es necesario mucha gente ni mucho ruido.
Ya somos más humildes, menos ambiciosos, más humanos.

Si se lucha se hace fomentando la bondad,
Respondemos con una sonrisa a la adversidad.

Ya el terreno es fértil para que aparezcan las respuestas que necesitamos
Aprendimos a poner pausa para después seguir corriendo
Sabemos parar cuando la marea frena
Saber que intentarlo en ese momento nos dejara siempre en el mismo lugar
Aprendimos a esperar.

Ya vivimos mas despiertos,
conscientes de las semillas que queremos regar.

Este tiempo no fue bueno , para nada , se llevó muchas vidas , causó muchas tristezas pero tu puedes decidir si te deja mejor.
Al final seguimos teniendo la hermosa libertad de decidir.

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